Algunos de los síntomas más característicos de un brote de EM tienen que ver con la visión. Se estima que el 50% de los enfermos de EM tendrán algún tipo de afección visual.

 





La visión se ve afectada de dos formas diferentes. Por un lado, durante el brote, produciendo unas alteraciones visuales que remiten parcial o totalmente por sí solas y, por otro, después del brote, cuando aparecen alteraciones visuales que dificultan mucho la realización de tareas cotidianas como escribir, leer, coser o trabajar con ordenador y que son consecuencia de la medicación.

ALTERACIONES VISUALES DIRECTAS
Las afecciones visuales directas más habituales son:

1. NEURITIS ÓPTICA: Es la inflamación del Nervio Óptico.
Normalmente afecta únicamente a un ojo, aunque pudiera afectar a los dos. Las alteraciones visuales que produce la Neuritis óptica dependen del grado de inflamación del Nervio Óptico, normalmente son:
Visión borrosa, que puede ir desde una leve borrosidad hasta no ver nada con el ojo afectado.
Discromatopsia: la percepción de los colores varía y se aprecian más oscuros y con menor contraste.
Fosfenos. Algunas personas tienen "flashes de visión" cuando mueven los ojos, como si vieran destellos de luz. Son más evidentes en condiciones de baja luminosidad.
Dolor: Con frecuencia la Neuritis óptica causa dolor leve al mover los ojos.
Fenómeno de Uthoff: Un 58% de las Neuritis ópticas empeoran los síntomas con el calor y el cansancio. Sobre todo la sensación de ver peor.

Si bien algunas de estas alteraciones visuales se recuperan en no mucho tiempo por sí solas, es habitual que la visión del ojo afectado cuando se recupera no sea la que era antes. Muchos pacientes sienten que no ven bien y aunque las medidas de agudeza visual son normales ellos no perciben una visión clara. Esto se debe a que la función de sensibilidad al contraste se ve afectada. En la foto 1. Se aprecia la misma imagen en ambos lados, pero la persona que ve la foto de la izquierda tiene sensación de peor visión que la que observa la foto de la derecha.
Por ello es necesario hacer pruebas de sensibilidad al contraste para detectar esta alteración.


Foto 1. Sensibilidad al contraste reducida frente a contraste normal.


2. DIPLOPÍA:
Visión doble. Se produce por lesiones en algunos de los nervios craneales que inervan los músculos que mueven los ojos, por paresias de los músculos extraoculares o por oftalmoplegia internuclear.
En la mayoría de los casos la visión doble que surge durante un brote se recupera por completo y existen casos en los que el paciente tiene visión doble sólo en determinadas posiciones de mirada o a determinada distancia. También en algunos pacientes la diplopía es permanente.

3. NISTAGMUS
Consiste en un movimiento constante e involuntario de oscilación de los ojos. Las personas con EM que tienen nistagmus no suelen ser conscientes de ello a no ser que alguien se lo note. Causa una visión reducida y gran sensación de inestabilidad, porque parece que los objetos están en movimiento.

4. DISMETRÍA OCULAR
Es una descoordinación de los dos ojos al moverse que hace que se calculen mal las distancias y los volúmenes. Es una condición muy molesta que crea inseguridad al andar y manejar objetos.

ALTERACIONES VISUALES INDIRECTAS

Existe otro tipo de alteraciones visuales, que llamamos indirectas, y que están causadas por efecto de la medicación o porque alguna habilidad visual no funciona correctamente y desequilibra la visión binocular (con los dos ojos). Estas afectan sobre todo a la visión próxima, haciendo prácticamente imposible trabajar en actividades que requieran pasar un tiempo mirando a corta distancia, ordenadores, lectura, costura, pintura, etc.

1. ANOMALÍAS DE LA ACOMODACIÓN Y LA CONVERGENCIA

Son las alteraciones visuales indirectas más frecuentes, causan dificultades para enfocar de cerca y para cambiar el enfoque desde lejos a cerca y viceversa.

2. VISIÓN BORROSA
La mayoría de las veces cuando la medicación produce como efecto secundario visión borrosa, se debe de nuevo a trastornos en la acomodación. El enfoque del ojo se queda "bloqueado" y no logra ver bien de lejos.

3. DISFUNCIÓN DE LA PUPILA

La forma en que la medicación puede afectar a la pupila es produciendo una leve midriasis (dilatación pupilar), esto es que la pupila está un poco más dilatada de lo normal. Esto puede influir en el control de la entrada de luz al ojo, haciendo que a algunas personas la luz les moleste.

4. ALTERACIONES OCULOMOTORAS
Normalmente la medicación no produce grandes alteraciones oculomotoras como parálisis o paresias de los músculos que mueven los ojos, pero sí influye en la imprecisión de los movimientos oculares.

TRATAMIENTO
La mayoría de las alteraciones visuales que padecen las personas afectadas de EM se pueden mejorar.
Existen dos tipos de tratamiento que en la mayoría de los casos se combinan.

1. TRATAMIENTO CON GAFAS
Se prescriben para mejorar la agudeza visual de lejos y de cerca.
En cerca se ponen gafas cuando la persona es Présbita (tiene vista cansada). O cuando, aún siendo joven, la capacidad de acomodación está alterada y no tiene suficiente amplitud. En este caso las gafas hacen que resulte más fácil centrar la vista y permite aguantar más tiempo trabajando en cerca.
En los casos en que la acomodación está muy reducida se ponen lentes progresivas que hacen que el ojo no tenga que acomodar mucho para enfocar a cada distancia. Aunque el uso del progresivo hay que valorarlo cuidadosamente, porque si existe mucha inestabilidad motora la persona no va cómoda con ellas.

2. TRATAMIENTO PRISMAS
Los prismas se prescriben en gafas con o sin graduación. Se utilizan con dos fines diferentes:
Cuando hay diplopía constante para lograr ver una única imagen.
Para mejorar la postura: En muchas ocasiones el ojo no puede moverse correctamente en determinada dirección y el prisma ‘coloca’ lo que se quiere ver en la zona donde el ojo sí se puede mover.
También ocurre que las personas con visión doble constante adquieren una posición anómala del cuello o la cara para no ver doble y esto acarrea dolores de cuello y espalda. Si un prisma elimina la visión doble, mejora notablemente la postura.

3. TRATAMIENTO TERAPIA VISUAL

La terapia visual es a los ojos como la fisioterapia a los músculos de las extremidades o el tronco. Se ejercitan por un lado los músculos extraoculares e internos de los ojos y por otro las funciones visuales sensoriales de fusión y procesamiento de la información visual.
Los resultados de la terapia visual son siempre positivos. No sólo a nivel puramente físico, sino también psicológico, porque la incapacidad para realizar tareas de cerca resulta muy frustrante para la mayoría de las personas.
Y es sin duda, la mejor opción de tratamiento, cuando este es posible, porque el sistema visual aprende durante toda la vida y esto da la oportunidad de optimizar el rendimiento de la visión.
La terapia se hace 5 días en semana durante 20 minutos. Parte del programa de terapia se hace en casa y otra parte se hace en consulta o en los centros de día.
Ahora bien, no todas las personas con EM mejoran con terapia visual, por ello es necesario hacer un examen visual muy exhaustivo, que nos indique si es posible aplicar algún tratamiento que mejore la visión de esa persona y si a través de TV podría mejorar sus habilidades visuales.
Normalmente cuando se inicia un programa de Terapia Visual, se da un periodo de prueba de 1 ó 2 meses, según los casos. Si en este periodo de prueba no se obtiene ninguna mejora se abandona la terapia. Si se ha obtenido mejoría se continúa. Pero la gran mayoría de los casos (89%) que inician un programa de terapia visual mejora su visión de cerca y lejos, Mejorando con ello su calidad de vida.

Elena García Rubio
Optometrista
Directora del Instituto Nacional de Optometría (INOP)
www.inop.net

 

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